Ferris Bueller, el Espectacular Hombre Araña (mi opinión de Spiderman: Homecoming)

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SPOILERS MÍNIMOS

Hemos tenido que esperar largo tiempo, pero finalmente nuestra paciencia ha sido recompensada: Spiderman comparte el mismo universo cinematográfico que Los Vengadores. El acuerdo de custodia compartida entre Sony y Marvel Studios ya nos puso los dientes largos con la aparición del trepamuros en Capitán América Civil War y el anuncio de película en solitario no se hizo esperar. A partir de hoy podemos ver en las salas comerciales de nuestro país el nuevo (y esperemos definitivo) intento de trasladar las aventuras del amistoso y vecino Hombre Araña a la gran pantalla. Hoy se estrena Spiderman: Homecoming.

La tarea de encarnar a Peter Parker recae en el jovencísimo Tom Holland (Lo Imposible). En este caso no hablamos que actores rondando la treintena haciéndose pasar por adolescentes o jóvenes universitarios, sino de un auténtico teenager haciendo de teenager. Si a los problemas de la adolescencia le sumamos los poderes arácnidos… Menuda edad el pavo más difícil, ¿no?

Es de agradecer que no nos vuelvan a contar de nuevo la misma historia, es decir, que no tengamos que ver como la araña pica a Peter o como muere su tío Ben dejando al joven héroe con el peso de sentirse responsable del fallecimiento de éste. La película nos mete de lleno en la vida de un inexperto Spiderman que intenta encontrar su lugar, ayudar a los demás y probar a Tony Stark que es merecedor de un puesto en el grupo de héroes más poderoso de la Tierra. ¿La Liga de la Justicia? No, los Vengadores.

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Como hemos señalado, el joven Peter es joven. Es un adolescente. Va al instituto, tiene un colega tan nerd como él, una vida social y pública que deja mucho que desear y una tía sobre protectora interpretada por la muy atractiva Marisa Tomei. El tono de la peli es el de comedia juvenil con un humor blanco muy efectivo, aunque a veces pueda resultar cargante. El target de la cinta está muy claro: la chavalada.

La vida de Parker discurre entre su vida académica y su vida como súper héroe. En la primera conoceremos a todo un plantel de secundarios que parecen sacados (al menos en lo formal) de cualquiera de los films ochenteros de John Hughes como El Club de los Cinco o Todo en un día. Jon Watts, el director, incluso clona una escena del film de Ferris Bueller (que además incluye en un televisor). En la segunda somos testigos de cómo Spidey tiene buenas intenciones, pero (cual Kick Ass, pero con menos mala leche) no siempre resuelve las situaciones sin poner en peligro al prójimo. Con la consiguiente desaprobación de su mentor, Tony Stark.

En cuanto al personaje en sí, si eres un purista que sigue las aventuras del arácnido desde el principio de los tiempos (o desde hace tiempo) aquí no vas a encontrar a tu héroe urbano de toda la vida sino a una nueva interpretación del mismo. Nuevo traje con nuevos gadgets e incluso una IA incorporada. En esencia sigue siendo Spiderman, pero adaptado a los nuevos tiempos (cosa que particularmente no me desagrada). Aquí no hay lugar para J.J. Jameson y el Daily Bugle. No veremos al trepamuros balancearse entre rascacielos. Ni siquiera nos mostrarán los típicos problemas de pasta que han caracterizado al personaje. Sin embargo, aunque nadie menciona el famoso mantra “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”, sí que nos encontramos ante un Peter Parker incapaz de dejar de lado ese sentimiento y capaz de sacrificar lo que quiere para detener los planes de los malvados.

Y si el protagonista es una nueva y renovada versión del personaje de toda la vida, el malo de la función no se queda atrás. Michael Keaton encarna a Adrian Toomes, más conocido por el fandom como el Buitre. A diferencia de los cómics, aquí es el dueño de una empresa dedicaba a la recogida y retirada de escombros (concretamente los producidos en la batalla de los Vengadores contra los Chitauri en Nueva York) que cesa su actividad cuando Control de Daños la releva a la fuerza de su actividad. Ahí es cuando Toomes, currito y emprendedor (y con un sentido de la responsabilidad muy marcado hacia sus trabajadores y familia) toma la decisión de “tomar prestada” la tecnología proveniente de la chatarra recogida por Control de Daños de las mil y una batallas de los Héroes más poderosos de la Tierra (los Vengadores, sí) para crear sus propias armas y cachivaches con los que inundar el mercado negro.

SPIDER-MAN™: HOMECOMING

El personaje del Buitre comienza de una forma encomiable. Sus razones y motivaciones son creíbles. De hecho, es fácil identificarse con él. Está claro que luego la avaricia le hace perder el norte.  Su puesta en escena es poco más que espectacular. Sin embargo, y pese al gran trabajo de Keaton, el personaje se va desinflando hasta convertirse en un remedo de Norman Osborn (a.k.a. el Duende Verde) con un punto de inflexión, en la segunda parte del film, que resulta incluso pueril a mi parecer. Personalmente me gusta que se rodee de versiones (algo más callejeras) de villanos de Spiderman como el Shocker, el Chapucero o el Escorpión.

Pero no temas si eres pureta porque hay pequeños destellos y situaciones que nos recordarán al Spidey más clásico como la escena en la que Peter, sepultado bajo toneladas de escombros, se encuentra a sí mismo y se da cuenta de que sólo él puede detener al Buitre. Por otro lado, si eres lector del personaje y lo vienes siguiendo regularmente notarás que se ha fusionado al personaje clásico con las versiones más modernas del trepamuros, es decir, con el Peter Parker adulto, millonario y dueño de su propia empresa de tecnología (Parker Industries) y con Miles Morales, el chavalín que sustituyó al Peter Parker del antiguo Universo Ultimate. Y de este último incluso se han traído a su colega nerd, aquí llamado Ned.

Algo a resaltar y que me parece positivo, después de todo el trabajo de cohesión del universo Marvel cinematográfico de estos últimos años (que, en ese sentido, me recuerda al de los cómics de las primeras décadas de la editorial), es la naturalidad con la que otros personajes de este mundillo de ficción puedan aparecer en pantalla. Me refiero, por un lado, a Happy Hogan (encargado de supervisar al chicho, aunque pase un poco de él) y, por el otro, de Tony Stark. Vistos los trailers daba la sensación que nos podríamos encontrar con otra entrega de Iron Man y no con una película del Hombre Araña, pero lo cierto es que las apariciones del Hombre de Hierro (con y sin armadura) están totalmente justificadas en la historia. Algo muy de agradecer.

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Como viene siendo habitual, la aparición del ya popular cameo de Stan Lee es marca registrada de la casa. Y si sois aficionados al cine de súper héroes de la Marvel, ya sabéis que hay dos escenas post-créditos. No te vayas de la sala antes de verlas.

En resumidas cuentas, nos encontramos ante una muy digna cinta de entretenimiento para que disfrutemos en la butaca del cine con nuestras palomitas y refresco. Mucha acción, mucho humor y un Spidey que ayuda a las ancianitas a cruzar la calle con los Ramones a toda mecha de fondo. ¿Es una película digna para un icono de la cultura pop como Spiderman? Ni idea. ¿Es un título trascendental dentro del Universo Marvel cinematográfico? Yo diría que no. Es un producto más en la línea de Ant-Man o el Doctor Extraño. Es probable que en el futuro el amigo Peter pueda desempeñar un papel más importante dentro del status quo marvelita, pero ahora mismo es un chavalín que se está descubriendo a sí mismo y desarrollándose como súper héroe sólo por el mero y divertido hecho de poder serlo. ¿Es mejor que las anteriores versiones? A mi no me lo parece, pero tampoco creo que haya que comparar. Tanto las películas de Raimi como las de Webb venían a adaptar al Spidey clásico. Personalmente me encanta la segunda entrega de Raimi y siempre he pensado que Tobey Maguire era un perfecto Peter Parker y que el trepamuros de Andrew Garfield se movía como el auténtico Spiderman. Tom Holland es un nuevo trepamuros que poco tiene que ver con los anteriores. Y además demuestra y transmite un grandísimo entusiasmo al interpretar al personaje que me enrolla mucho. ¿Tenemos ganas de más aventuras de este renovado Hombre Araña? Yo (y pese a que no es el trepamuros con el que crecí) tengo muchísimas.

Animaos e id a ver la peli. ¡Ya me contaréis!

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