Marshal Law: Miedo y Asco

“Marshal Law todavía es mi cómic favorito de todos los tiempos”

(Mark Millar)

marshal LawActualmente es normal encontrar en el mercado obras irreverentes, atrevidas y provocadoras que hacen uso de la exageración como vehículo conductor de sus historias y cuyos máximos exponentes son autores como Mark Millar o Garth Ennis entre muchos otros (además de sus imitadores). Éstos son cómics donde se hace mofa de cualquier género (principalmente del de los tipos superpoderosos en pijama)  en un intento de reinventar (o darle otra vuelta de tuerca a) la fórmula y conseguir un súper-ventas. Hace treinta años era difícil encontrarnos en dicha tesitura y es en ese marco donde nació Marshal Law.

Marshal Law fue creado por el guionista Pat Mills y el dibujante Kevin O’Neill en 1.987 y publicado bajo el sello Epic de Marvel. De esta forma se permitía a los autores mantener los derechos de los personajes. Pat Mills (Slaine) es un veterano guionista de origen británico curtido en el mundo del cómic en el seno de la revista 2000 AD, una publicación que él mismo crearía. Bajo el manto de la mismísima 2000 AD, el dibujante Kevin O’Neill (The League of Extraordinary Gentlemen) sorprendería al fandom con su peculiar, grotesco y delirante grafismo.

Interior_marshal_law_miedo_y_asco_4En un futuro no muy lejano, la gran urbe californiana de San Futuro (anteriormente San Francisco), metrópoli  que nació de las cenizas del siempre temido gran terremoto de la falla de San Andrés, acoge la vuelta de los llamados súper-héroes tras finalizar el conflicto bélico en el Canal de Panamá, un lugar llamado La Zona donde hombres genéticamente alterados en laboratorios clandestinos lucharon en nombre de los Estados Unidos de América. Estos metahumanos, carentes de todo sentido del honor y la justicia,  escupen en el respeto por la vida del prójimo. Son demasiados perros rabiosos que se organizan y se dedican a matar, a robar y a violar a todo aquel que consideren indigno de aparecer en su campo visual. Sin embargo, no todos los veteranos de la Zona son del mismo palo, Marshal Law combatió en el frente y es ahora un híper-violento cazador de súper-humanos que patrulla las ruinas de la gran ciudad y que no duda un ápice en hacer uso de los métodos más expeditivos para acabar con lo que él considera una enfermedad.

Marshall_Law_numerocero580x285Paralelamente, la aparición de un asesino en serie al que llaman El Durmiente y que se dedica a violar a jóvenes disfrazadas como Celeste, una de las metahumanas más célebres de la ciudad, convierte, a ojos de Marshal, al Coronel Caine, más conocido como Espíritu Público, en su principal sospechoso. De cara a la galería, Caine representa a la perfección el máximo exponente del Bien, la Justicia y el Sueño Americano escondiendo en la trastienda de su psique a un enfermo adicto a las drogas y con un insaciable apetito sexual. Como podéis ver, todo un “angelito”.

marshal-law-2Marshal Law es la mejor manera de hacer un cómic de súper héroes utilizando la complicidad del aficionado para desmontarlo, destrozarlo y ridiculizarlo. Su guionista Pat Mills odia a los súper-héroes y aprovecha a su personaje para ponerlos en ridículo.  El estilo de Kevin O’Neill destila la perversidad necesaria para que la máquina funcione perfectamente. A lo largo de su carrera, Marshal Law ha ido destrozando a los grandes mitos (iconos) del género como Superman, Batman o el Capitán América mostrando siempre un odio y una mala baba poco corrientes en el cómic americano de la época. El mundo de Marshal Law está repleto de enfermos, sádicos, violadores y variopintos elementos con patologías homicidas que convierten lo anormal en norma y se burlan descaradamente de los tópicos y clichés del género. La exageración y el exceso funcionan de tal manera que nos encontramos ante una obra divertida e ingeniosa que se convierte en un perfecto manifiesto anti-súper-héroes y anti-maimstream de lo más delirante. Sobra decir que no debemos tomarnos en serio esta arma de provocación y exacerbación de la violencia (tanto verbal como física y moral).

Esta primera aventura de Marshal Law la podemos encontrar en el primer volumen (de tres) que ECC Ediciones publicó no hace mucho y es el fruto de la disección por parte de la editorial patria del Marshal Law The Deluxe Edition que publicó DC Comis algo antes. Un increíble tomo cartoné de mayor tamaño que el comic-book tradicional que es una auténtica joya y que podéis encontrar por cuatro duros en tiendas online. Es una pena que la editorial de nuestro país haya realizado tal experimento con el bueno de Marshal (como si no le hubieran bastado los experimentos genéticos en los laboratorios clandestinos que lo llevaron a librar batallas por su gobierno).

arex47_04Sin embargo, no es la primera vez que Marshal Law aterriza en nuestro país. En 1.991 Cómics Fórum lanzó una colección llamada Epic Presents en la cual se publicaron los seis números de la miniserie que recopila el tomo del que hablamos.

Ésta es una buena oportunidad para conocer un cómic que podría considerarse como precursor, como el germen, de grandes clásicos súper-ventas posteriores como The Authority o The Boys. Si nunca has visitado San Futuro, ésta es una buena época del año para acercarte: buen clima, buena comida basura y cientos de metahumanos dispuestos a arrancarte la cabeza por el contenido de tu cartera.