Reflexiones de cine: Reencontrarse con un viejo amigo (Crónicas de mi experiencia con Indiana Jones)

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1981. Estados Unidos. Un intrépido arqueólogo, fruto de una mente privilegiada, está a punto de nacer. Lleva años germinándose y, lo que empezó como una idea, pronto se llevó al papel y finalmente al celuloide. Está destinado a cambiar para siempre el cine de aventuras (y un poquito) Hollywood.

1981. Argentina. En un lugar que comparte nombre con una famosa ciudad andaluza nace el redactor de esta entrada, quizá uno de los fans más acérrimos de aquel que está destinado a grandes cosas como salvarnos del yugo nazi y proporcionarnos horas de diversión frente a una pantalla.

Raiders 2Ambos son “hermanos”. No sólo nacen en el mismo año, sino que además comparten gusto por la arqueología, las ciencias ocultas, la aventura, y el “hermano menor” (por eso de que ve la luz en Octubre cuando el redactor nació en Enero) ejerce una influencia en su vida pocas veces vista. El “hermano mayor” pasa gran parte de su vida tarareando la “Raiders March” de John Williams, soñando que salva a hermosas mujeres gracias a su astucia y su látigo y -cómo no- que salva el mundo de algún artefacto sobrenatural y/o místico.

Los años van pasando. Nuevas aventuras del arqueólogo que se hace llamar “Indiana”se van sucediendo (todas disfrutables y, para el redactor, obras maestras indiscutibles) y su corazón da un vuelco cuando anuncian ¡nada menos que una serie de Indiana Jones! Pero claro, no está el rostro que amamos y admiramos: en su lugar hay otras caras, y su padre, el Señor Lucas, decide que quiere contarnos otras facetas en la vida del personaje. El resultado es un poco agrio, ofreciéndonos una serie irregular, muy alejada (aunque parezca extraño) del universo Jones, donde no hay referencias a absolutamente nada de las películas ( cuando, por ejemplo, en cada una de ellas hay rastros de que por la vida del arqueólogo han pasado muchas cosas entre películas) y hasta por momentos tornándose aburrida.tumblr_m4g7py0Eiw1qzdglao1_1280

La serie no gozó de éxito alguno, y Lucas se vio obligado a dejar de filmar capítulos enteros: mas tarde nos enteraríamos que en esos capítulos “que no fueron” Indiana hubiese conocido a Belloq, a Abner Ravenwood y a Marion, cerrando el círculo rumbo a la primera película.

El intento fue fallido. Pero el amor por el personaje seguía allí, que duda cabe. Los años siguieron pasando y rumores sobre una cuarta película del personaje se sucedían sin una fuente fiable a la que atenerse: que si adaptaban el mejor juego que ha tenido nunca el arqueólogo, Fate of Atlantis, que si volvían a reunirlo con su padre en una nueva aventura, que estaban tanteando a Kevin Costner para ser un hermano perdido

Y llegamos a 2008. El redactor de esta entrada ya lleva años viviendo en Tierras Baleares, y finalmente el sueño se hace realidad: habrá cuarta película de Indiana Jones. El gozo no puede ser mayor, máxime cuando están los “padres de la criatura” involucrados en el proceso: Harrison Ford, Steven Spielberg, George Lucas. Hay nuevos personajes (como es lógico) y caras conocidas (como Karen Allen).

“Filmaremos la película a la antigua usanza. Reduciremos el CGi al mínimo” (Spielberg dixit).

KotCSposter¿Podía haber mejor noticia que esa? Loco de la emoción, el redactor se lanzó a por todo lo que hubiese del arqueólogo en el mercado. ¡Indiana Jones volvía a estar de moda! Desde los comics hasta las tazas del McDonalds, todo parecía pasar por el hombre del fedora.

2008. Mayo. “Risueños como un colegial” asistimos al estreno de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” impacientes, nerviosos como quien va a buscar a un amigo que hace tiempo que no ve. El redactor decide hacer caso omiso a las (muchas) cosas que no olían bien (ese título no muy atractivo, el macguffin raro…), y centrarse en lo positivo, como un trailer que nos mostraba al arqueólogo en excelente forma en lo que prometía ser una divertida aventura… y joder, ¡que Indiana Jones estaba de vuelta!ij4_74

La tarde de aquel viernes, tras salir de ver la cinta, el redactor se dio cuenta que estaba extraño, con una mezcla de sensaciones que deambulaban por su cuerpo sin llegar a clarificarse. ¿Estaba decepcionado? No del todo. ¿Feliz? Tampoco. ¿Enojado? No pero sí.

Una pregunta y solo una pasaba por su mente. ¿Que diablos acababa de ver? Para mas inri, el redactor se dio cuenta de que no estaba solo: los demás espectadores se habían levantado en silencio, cogiendo sus chaquetas y saliendo por la puerta sin hacer un solo comentario.

¿Pero que demonios habíamos acabado de ver?Indiana-Jones-and-the-Kingdom-of-the-Crystal-Skull-DI

Incrédulo, el redactor fue a verla una vez más. Un dejo de tristeza embargaba esa nueva visita, que iba a ser la primera de una larga serie de futuros visionados pero que quedó como la última, tratando mas de clarificar esa mezcla de sensaciones antes que tener ganas de disfrutar nuevamente de la película.

El resultado fue el mismo. Seguía sin entender qué nos habían querido contar Spielberg, Lucas y Cía.

(Spoilers de la cuarta película)

Indiana_Jones_and_the_Kingdom_of_the_Crystal_Skull_Indiana_Jones_4-438692173-largePensando en ello, el redactor sacó en claro unos cuantos puntos que sin duda hacían mas dura la puñalada. Ya desde casi el primer fotograma se demuestra que nos mintieron descaradamente: el uso del CGI no solo no lo habían reducido al mínimo (como declarara Spielberg), sino que era el habitual de las películas “de ahora”, y además usado para escenas tontas. El ejemplo mas flagrante eran esos topillos del desierto al estilo “cartoon” y los monos “Elvis” de la jungla. Segundo, la falta de imaginación y pereza que rodeaba toda la obra: En las cintas anteriores, Indiana escapaba de las situaciones gracias a su ingenio, a un amigo o directamente no escapaba y terminaba atado a una silla junto a su padre. Aquí, en cambio, está rodeado de rusos (los nuevos enemigos) tira una ametralladora al suelo, que se dispara al caer matando al que tenía enfrente, y causando la confusión para escapar. ¿De verdad? ¿No había otra manera? Y seguimos: la idea de escapar de una explosión atómica en una nevera a día de hoy sigue sin procesarse en la mente del que esto escribe, así que mejor dejarla de lado. Pero lo que por ejemplo en La última cruzada se resolvía a lo “Indiana Jones”, es decir, buscando las pistas donde tgal-toon-stephen-spielberg-george-lucas-harrison-ford-jpgoca, en santuarios arqueólogicos de aúpa, aquí se opta por encontrarlas en libros sentados cómodamente en el salón de casa. Demasiada pereza para resolver los enigmas, ya muy lejos de las verdaderas aventuras que vivió la producción en Túnez por ejemplo cuando se filmó “El Arca”.

Demasiadas decepciones y una buena muestra (que ya estaba patente con la nueva trilogía de Star Wars) que Lucas había perdido la perspectiva con respecto a sus creaciones.

Vendrían años de distanciamiento. El redactor se había alejado por completo del Universo Lucasiano, y serían años oscuros en cuanto a esa “relación de amistad” se refiere.

Reencontrarse con un viejo amigo

12710796_1756054087948852_2464223387223809694_o26 de Febrero. Viernes. Palma 80 Café. En un lugar repleto de gente ansiosa de conocer detalles y anécdotas de “En busca del Arca Perdida”, a este redactor (el mismo que estaba distanciado de hacía años de las aventuras del arqueólogo) le toca hablar sobre él. Y el proceso comienza dos semanas antes. Coge todo lo que tiene (que es mucho) sobre el personaje y empieza a leer. Descubre (o redescubre) a ese hombre que nos salvó de las garras nazis, de la conquista mundial a manos de los Thugees y -una vez más- de los nazis y los rusos, y se da cuenta que es verdaderamente tonto enviar al ostracismo a toda una saga por una película que pudo -o no, según el criterio- haber sido fallida. ¿Cómo no reenamorarse de nuevo viendo la increíble escena del Templo peruano? ¿Esa enorme roca con ganas de aplastar al bueno de Indy y que pasó a ser iconografía de la historia del cine? ¿Y el final? ¿Y la persecución de vagonetas? ¿Y esa delicia de actor que es Sean Connery haciendo historia como su padre? ¿Y esa…?

Son infinitos los momentos que podríamos sacar de estas películas. Como homenaje final (que nunca lo es del todo), en Weird Sci fi Show reseñaremos cada una de ellas, como corresponde, con anécdotas, curiosidades, secretos… Habrá mil reseñas en Internet, pero muy pocas escritas desde el corazón como estas. Permaneced atentos y racias por leer el tocho si habéis llegado hasta aquí.

PD: Indy, viejo amigo, que alegría tenerte de vuelta en mi vida.

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