El día que Peter Parker conoció a los Go-Go Boys: el Spider-Man de la Cannon

Spider-Man

Conocíamos ayer el aspecto del nuevo Spider-Man en Civil War, la tercera entrega de las aventuras del Capitán América. Puede gustarnos más o menos pero la buena noticia podría ser que por fin se incorpora al Hombre Araña al nuevo Universo Marvel cinematográfico después del reboot del personaje y sus catastróficos resultados. Sin embargo, nuestro trepamuros favorito ha tenido más de un desencuentro con el Séptimo Arte (incluso con su prima la pantalla pequeña). Uno de los episodios más curiosos es el que sufrió en los ochenta.

spider-man-cannon-IEl éxito de Superman de Richard Donner desató un boom por el cine de superhéroes que acabó con una pila de proyectos cinematográficos que nunca se realizaron por diversas razones, siempre estando a la cabeza las limitaciones en el presupuesto y los efectos especiales. Sin embargo, tras la buena acogida por parte de crítica y público de esa obra maestra hecha cine de las aventuras del Hombre de Acero, la Marvel Cómics no tardó en intentar repetir la jugada. Su personaje estrella, Spider-Man, que ya se había estrellado en la tele con esa (simpática) serie protagonizada por Nicholas Hammond (en Japón tuvo también otra serie con diferente suerte), pasó por manos como las de Roger Corman. En 1985 los derechos adquiridos por el Rey Midas de la Serie B expiraban y entraron en juego dos nuevos jugadores. Menahem Golan y Yoram Globus, dueños y señores de la Cannon Films (otra grande de la caspa ochentera), se hicieron con el personaje por 225.000 dólares en el 85 con la intención de llevar al cine sus aventuras. Por supuesto, no tenían ni la más remota idea de lo que compraban. Ellos pensaban que Spiderman era una suerte de hombre lobo pero sustituyendo al lobo por una araña. Sin embargo, con esta película los Go-Go Boys pretendían pegar un pelotazo (descontando el porcentaje que ganaría la Marvel) de proporciones cósmicas. Y por su parte la Marvel quería desquitarse del fiasco que supuso la adaptación de Howard, el pato.

cannon-spiderman-the-movieEn un primer momento, el proyecto recayó en las manos del afamado director de ese gran clásico llamado La Matanza de Texas, es decir, Tobe Hooper. Para horror de Stan “The Man” Lee, la película se parecía más al concepto de La Cosa del Pantano (recientemente adaptada por Wes Craven en aquel momento) que al del Trepamuros de toda la vida que todos conocemos. Peter Parker, un fotógrafo regulero que se gana las habichuelas como puede, ya  no recibe el mordisco de una araña sino que es víctima de una radiación creada por el villano de turno, un “mad doctor” llamado Zork. Peter acabará convirtiéndose en una araña gigante que tendrá que luchar contra las hordas de mutantes que creará el malo para la ocasión. Muy flipante, no?

262-_Trade-Secret_El bueno de Stan rechazó de plano lo que querían hacer con su criaturica (nunca mejor dicho), Hooper se fue para realizar su remake de Invasores de Marte y el proyecto de Spidey se le pasa a otro director de la casa, Joseph Zito (Desaparecido en combate, Invasión USA). En esa ocasión se plantea una historia de corte más tradicional con Bob Hoskins como Doctor Octopus y Lauren Bacall interpretando a la tía May. Un joven gimnasta llamado Scott Leva que trabajaba en cine y televisión como especialista y ocasionalmente también de actor fue el elegido para encarnar al Hombre Araña. Leva incluso posó para varias fotos y carteles promocionales, apareciendo también en la portada de Amazing Spider-Man 262. Zito y su colega Barney Cohen intentaron acercarse al concepto dual del personaje pero Golam, que veía a Spidey como un Superman con careta, metió mano en el guion añadiendo perlitas más propias de Charles Bronson que de Peter Parker. Para cuando se dieron cuenta, la Cannon se había gastado millón y medio de dólares en pre-producción y el (escueto) presupuesto inicial de 20 millones se redujo a poco más de una cuarta parte debido a los problemas financieros provocados por los fracasos de taquilla de otras “súper producciones” de la casa. Joseph Zito consideró que con esos irrisorios recursos sería imposible adaptar dignamente a Spider-Man y se apeó del proyecto. Sin director, sin proyecto definido y sin apenas dinero, la Cannon centró sus esfuerzos en lo que consideraban una apuesta segura: Superman IV En Busca de la Paz.

scott-leva-cannon-spider-man-photosA un año de que expirasen los derechos, en 1989 se retomaba el proyecto de nuevo. Golam y Globus (con la ayuda del dinero de Giancarlo Parretti, fugaz gerifalte de la productora en aquel momento) consiguieron incluso prorrogarlos un año más (lo cual propició la realización de otra cinta con un personaje Marvel en la carátula, es decir, la película del Capitán América). La intención era la de llevar de una vez por todas las aventuras del Trepamuros al cine pero a la Cannon Style, es decir, lo más económicamente posible. Para ello reclutaron a Albert Pyun (quien llevase después al Capi a la pantalla grande como hemos comentado antes y que se convertiría en el principal enemigo de Steve Rogers por delante de Cráneo Rojo o el Barón Zemo) que se comprometió a rodar simultáneamente ésta película de Spiderman con la secuela de Masters del Universo. Ambas producciones compartirían sets (se rodarían en Wilmington, Carolina del Norte) y reparto y se irían alternando. La idea tenía lindezas como que el actor elegido para interpretar a Peter Parker se sometería a un régimen de 8 semanas de entrenamiento para desarrollar su masa muscular. Tras el rodaje de Masters del Universo 2,  se reanudaría el rodaje de Spider-Man, con un Peter Parker muscularmente más desarrollado.

Pero pronto se hizo evidente que la Cannon no podía llevar adelante varios proyectos millonarios al mismo tiempo, sobre todo con pérdidas, y empezaron las dificultades económicas y los recortes de presupuesto. Poco después Mattel (a quienes debían el dinero de los derechos) y Marvel decidirían rescindir sus contratos con los israelíes y, de todo ello, Pyun acabaría reciclando conceptos y materiales para perpetrar ese clásico de videoclub llamado Cyborg con Jean Claude Van Damme luciendo palmito y con un presupuesto de 500.000 dólares (salario del belga incluido).

Golan y Globus siguieron en su empeño pero sin éxito y ya a principios de los noventa los derechos del personaje los adquirió la Carolco y James Cameron puso en marcha su propia adaptación. Pero eso es otra historia…

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